El trabajo voluntario en Cuba

El Comandante Ernesto Guevara de la Serna es uno de los promotores en Cuba del trabajo voluntario, devenido “símbolo permanente de la alianza obrero-campesina en que se asienta nuestro poder revolucionario’’, al decir del propio Che en aquel momento.

FOTO: Archivo

 

Una memorable jornada tiene lugar el domingo 23 de noviembre de 1959, en El Caney de las Mercedes, en el central Estrada Palma –posteriormente Bartolomé Masó–, Santiago de Cuba, en apoyo a la construcción de la Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos para 20 mil niños de la Sierra Maestra.

Ese día, desde la cama de un camión, el Che explica a los miles de asistentes la importancia de aquella obra que acometen combatientes del Ejército Rebelde en incuestionable materialización de la promesa hecha por la máxima jefatura de esa fuerza durante la lucha armada.

En un extenso artículo publicado el 30 marzo de 2018, por la redacción digital del periódico Trabajadores, órgano de la Central de Trabajadores de Cuba, con el título Génesis del trabajovoluntario en Cuba firmado por el investigador Eugenio Suárez Pérez aparece una aclaración necesaria respecto al tema.

“(…) Cuando uno se adentra en la historia del año 1959 –aquel primero de la Revolución triunfante–, a través de las páginas de los diarios, descubre hechos y acontecimientos interesantes. Así, nos encontramos en los periódicos Hoy y Revolución, y en algunas intervenciones del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, los antecedentes del trabajo voluntario y, quizá, la información que nos permite conocer cómo se organizaron los primeros de ellos. No pretendo ser absoluto, solo expongo lo que personalmente encontré en la prensa cubana”.

El experto, perteneciente entonces a la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, relaciona varios ejemplos demostrativos de la ejecución en la nación antillana de ese tipo de movilización sin remuneración a cambio, ni ánimo de lucro. En esta reseña por una cuestión de espacio solo citaré algunos fragmentos.

“Bajo el título ¡La OTV en acción!, el 26 de octubre de 1959, el diario Revolución comunica que por la explanada de la Plaza Cívica los trabajadores voluntarios se entregan, bajo el sol de la mañana del domingo 25, a la labor de chapear las malezas”.

Más adelante dice: “La Organización de Trabajadores Voluntarios (OTV) es un caso sin precedentes en nuestra historia. Hombres y mujeres de la ciudad se aprestan a trabajar en tareas de embellecimiento y limpieza de La Habana. ‘Tu ciudad es también tu casa’, reza un slogan publicitario.

“Y los habaneros lo han emprendido tan bien que hace unos días, en víspera de la Convención del ASTA, vimos en el Malecón una legión de personas pintando de blanco el contén de las aceras. Después fue la calle Línea; le siguió la calle L. Cada vez que la OTV convoca a sus ‘legionarios’, allí está presente una gran cantidad de ciudadanos que dedican sus horas libres, por la noche, por la tarde después de las tareas de oficina o taller, los domingos por la mañana”.

A partir del 11 de noviembre de 1959 se crea una sección fija en el periódico Revolución, con el título OTV: informa, de la periodista Alicia G. González. En esa primera ocasión, el periódico se pone en contacto con los trabajadores voluntarios a través de esta columna para mantenerlos plenamente informados de las actividades realizadas y los planes de la organización.

Además, explica que surge al calor de los nuevos tiempos y de la necesidad imperiosa de canalizar el entusiasmo desbordante de un pueblo que desea hacer patente su agradecimiento.

“Así se fue conformando la actitud del trabajo revolucionario, como lo llamó Fidel. Cuando el domingo 23 de noviembre de 1959, el comandante Ernesto Guevara convocó y organizó el trabajo voluntario en el Caney de las Mercedes, se les dio un mayor impulso a estas jornadas.

“Fue el Che, el que con la fuerza de su ejemplo lo extendió, defendió, argumentó y definió cuando dijo que ‘el trabajo voluntario no solo debe mirarse por la importancia económica que signifique en el día de hoy para el Estado, el trabajo voluntario fundamentalmente es el factor que desarrolla la conciencia de los trabajadores más que ningún otro’.

“El propio Che Guevara nos enseñó: ‘La verdad histórica debe respetarse’ y la historia, ‘ceñirse a la verdad como un dedo en un guante’”.

Lo cierto es que en la edificación de la nueva Cuba el trabajo voluntario, en las más disímiles circunstancias, ha estado presente como un factor ideológico, económico, social y moral practicado por el gran pueblo que somos cuyos valores humanos y solidarios han prevalecido contra viento y marea ante los desafíos de la naturaleza como ocurre por estos días.

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Historia Isla de la Juventud
Mayra Lamotte Castillo
Mayra Lamotte Castillo

Licenciada en Periodismo en la Universidad de La Habana; tiene más de 40 años en la profesión.

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